EL AMIGO

  

Autor: Héctor Rojas Herazo 



EL AMIGO

De pronto me miró,
solitario el que más como ninguno.
Me miró con sus ojos y sus huesos
y sus desnudos pies entre zapatos.
No pude resistirlo (el hombre no soporta
lo que mira hasta el fondo).
A espaldas de él estaba el paraíso



con todos sus demonios y pucheros y papá Dios haciendo sus globitos. Y de este lado estaba la consola, los muebles, los testigos de la sala. Y el amigo sentado en su silleta. Mirándome, sentado, respirando.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

LA CASA ENTRE LOS ROBLES

SIRENA DE TIERRA FIRME

Allí va el poeta Parte 1